CARGA DE TRABAJO, RENDIMIENTO Y RIESGO DE LESIÓN EN JUGADORES DE RUGBY
La capacidad de los jugadores de rugby para realizar esfuerzos intermitentes de alta intensidad se asocia con una mayor carga de trabajo desarrollada durante los partidos.
La capacidad de los jugadores de rugby para realizar esfuerzos intermitentes de alta intensidad se asocia con una mayor carga de trabajo desarrollada durante los partidos.
La frase “gestión de carga” se ha popularizado en el deporte de alto rendimiento.
En el baloncesto, como en cualquier otro deporte profesional, la posibilidad de un cambio en el paradigma médico constituye una noticia de gran trascendencia.
Las lesiones son una de las principales preocupaciones en el ámbito del deporte ya que suponen la principal causa de interrupción en la preparación del deportista.
La evolución del deporte de élite expone a los jugadores a cargas de entrenamiento cada vez más altas, calendarios de competición saturados y periodos de descanso más cortos.
Un jugador de baloncesto realiza aproximadamente mil acciones en un partido, y al menos una de cada diez requiere una alta intensidad. El análisis pormenorizado de estas demandas físicas permite optimizar los entrenamientos, mejorar el rendimiento y disminuir el riesgo de lesiones.
Si bien algunos estudios han tratado de evaluar en detalle las características del riesgo de lesión en jugadores de balonmano, no se ha podido llegar a conclusiones suficientemente fiables. Un trabajo realizado en todas las categorías de balonmano del F.C. Barcelona ha tratado de dar luz al asunto.
Si el conocimiento sobre los beneficios de la carga de entrenamiento está aumentando, ¿es posible que el cuerpo médico y el personal de rendimiento desarrollen un día un deportista “irrompible”? En un artículo reciente del British Journal of Sports Medicine nos unimos para abordar esta problemática.
Un editorial publicado en la revista The Orthopaedic Journal of Sports Medicine —en el que han participado miembros de los servicios médicos del club— propone considerar la arquitectura íntima de la zona afectada, valorar a la matriz extracelular como un actor fundamental en el pronóstico de la lesión.
There are many physical and mental health benefits to training and playing football, however, there is also, unfortunately, one key adverse effect; an increased risk of injury, with muscle injuries being one of the most common injuries we see in elite football.